Paz

27 septiembre, 2016

26 de setiembre de 2016. Un día que debe inspirarnos para seguir adelante y no perder la esperanza jamás. Una fecha que nos recuerda que lo que parece imposible, puede ser real cuando hay voluntad y persistencia. El pacto de paz firmado en Colombia entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC lideradas por Rodrigo Londoño cierra más de medio siglo de conflicto armado que se llevó la vida de tantas personas.

Podría escribir páginas enteras sobre las acertadas y emocionantes palabras de ambas partes en el día de ayer. Palabras generosas que dan cuenta del espíritu constructivo, conciliador y autocrítico que acompañó a estos líderes y sus equipos en estos cuatro años de intensa negociación en La Habana. Palabras de reconocimiento del valor del otro, pedidos de perdón.

Podría escribir sobre la firma del pacto de paz en la ciudad de Cartagena. Sobre el blanco que inundaba el lugar y la paloma de la paz que lleva una rama de olivo y el amarillo, azul y rojo de la bandera consigo.

Pero dedico algunas líneas a la alegría del pueblo colombiano. Aplausos cargados de sentimientos, gritos de algarabía, abrazos inmensos, lágrimas imparables. Gestos reservados durante décadas para este momento histórico y conmovedor. La emoción tranquila de más de 48 millones de personas con plena consciencia de los retos que llegan ahora. El domingo será el plebiscito. Con el esperable “Sí” a este pacto, Colombia seguirá forjando su paz.

Una noticia que llena de emoción y orgullo a todos los latinoamericanos, porque con este proceso, con el esfuerzo incansable de miles de personas que negociaron, acordaron, trabajaron sin descanso y con convicción, hoy Colombia es ejemplo de paz para el mundo.

26 de setiembre de 2016. El día que el gobierno colombiano y las FARC firmaron el pacto de paz con un bolígrafo armado con un casquillo de una bala usada en combate. Un fecha que debe inspirarnos a seguir adelante y no perder la esperanza jamás. El día en que Colombia nos recuerda a todos y a cada uno que la paz es posible.

Pilar Perrier, directora de Gota Comunicación.